El duro camino de la victoria
Las cifras aplastantes que
entregaron las PASO 2019 a favor de la fórmula Fernandez2, más allá
de sorprender a la mayoría, liquidaron políticamente no sólo al gobierno de
Cambiemos, sino también a su proyecto y a casi todas sus figuras. El único
sobreviviente, y habrá que considerar hasta donde, va siendo Rodríguez Larreta: por
ahora. Está por verse quién o quienes más.
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F2 en Rosario. Fuente: Infobae |
A Fernandez2 & Troup debiera
alcanzarles con regular y mantener la orientación hasta octubre. Cambiemos,
ahora en estado de desintegración, no parará de seguir incurriendo en errores,
como lo vinieron haciendo, en incremento exponencial, desde que asumieron. Ahora,
encima, van a empezar los pases de factura.
Siempre y cuando F2
& Troup entiendan que mantener el rumbo consiste en no subirse a la
calesita antes de haber sacado el boleto y sí en profundizar lo hecho hasta
aquí: seguir ampliando el consenso y la incorporación de voces y actores al
espacio, como lo viene haciendo y pregonando F-1, y continuar intentando persuadir
a cada uno que se cruce y que aún no esté convencido de votarlos.
Hay que reconocer, antes que nada,
que la arquitecta de esta actualidad no es otra que F-2. Ella fue la primera en
esbozar el esquema general del presente en abril de 2016, cuando en su primera
aparición desde el llano llamó a la conformación de un gran frente ciudadano,
que fue el origen más tarde de Unidad Ciudadana. Y finalmente, con el
movimiento necesario de corrimiento a la vicepresidencia. Sagacidad y claridad
políticas de alto nivel.
Dicho esto, es bueno saber que no
va a ser ella quien va a gobernar, sino F-1. Y es lógico y conveniente que así
sea: hombres de paja y gabinetes en las sombras nunca dieron lugar a
construcciones políticas sólidas. Se necesita consistencia. La vocación
dialoguista de F-1 tiene que ser correspondida por voces alineadas que discutan
para construir, no para disputar espacios de poder.
Caso contrario, será verse
reflejado en el espejo del esperpento al que se está desplazando.
Triste, solitario y final
La figura patética de Macri dando
las excusas de siempre, echándole en cara al electorado que lo rechazó los
270.000 kilómetros que dice que gastó recorriendo el país, como si hubiera sido
un sacrificio y no su obligación; y declarándose incomprendido, casi sugiriendo
“yo se los ofrecí, ustedes se lo pierden”, no es más que la grotesca imagen
final de una mascarada que se fue cayendo de a pedazos desde el principio, por
más que por bastante tiempo se mostró poco menos que invulnerable y sin fisuras.
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El mago sin dientes y sin trucos. Fuente: Explicito-Periodismo sin maripositas |
Las fisuras en su imagen, vale destacarlo,
se empezaron a hacer ostensibles en la medida en que la oposición fue cohesionando
un frente y sintetizando un mensaje. Los errores comenzaron desde el principio,
pero durante un tiempo fue posible sostenerlos a fuerza de asesores y fe
triunfalista.
El triunfalismo es como la merca:
te mantiene activo, despierto y lleno de una energía increíble. Pero también es
campo orégano para todo tipo de desaciertos, y encima no se puede sostener
indefinidamente. En algún momento hay que parar y ahí viene el bajón, y el
tomar conciencia de todas las cagadas cometidas.
El mareo comenzó con el mismo
triunfo. Y se mostró en todo tipo de expresiones desafortunadas, a cargo de la
mayor parte del funcionariado a nivel ministerial. Para algunos, como González
Fraga, negar el eslógan axial de la campaña (“Podemos vivir mejor”) con su
lapidario criterio de que un sueldo medio no sirve para la modesta promoción
social de comprarse un celular o un automóvil, hasta le significó un ascenso. Fueron
soberbios de palabra y de acción, desatando una caza de brujas en el Estado
contra quienes no fueran del palo para reponer en el mismo puesto, pero con
mayor jerarquía y sueldos, a acomodados propios. Y lo hicieron sin recato, a
vista y paciencia de quien quisiera verlo.
Pero también produjeron gestos
innecesarias y torpes, sin ningún rédito político, como apagar la figura de Evita
en el edificio ocupado por el ministerio de Desarrollo Social: ¿con qué necesidad?
O pretender minimizar el feriado del 24 de marzo, ¿para qué?
Y todo esto, sin hacer referencia a
la infinita retahíla de errores de gestión que se vienen generando en cada uno
de los despachos ministeriales del mejor equipo de los últimos 50 años: Defensa
perdió un submarino con 44 tripulantes. Seguridad se enorgullece de desaparecer
gente o matarla por la espalda. Educación no sólo no construye escuelas, sino
que las cierra y reduce su presupuesto. Justicia se ha ensuciado hasta la
náusea con todo tipo de truchez, desde espías falsos hasta arrepentidos ídem.
Economía, no generó más que zafarranchos, a través de sus sucesivos intérpretes
y coactores, en el Banco Central especialmente; sin citar además que, al
contener a la secretaria de Energía, produjo solidariamente el mayor apagón de
la historia. Y así todo.
Contra las apariencias, al final el
blindaje mediático no resultó tan rentable. Al menos al gobierno anterior, la
acusación permanente de sostener un relato ficticio le mantenía los reflejos
activos para medir palabras y argumentos, si bien no siempre con éxito. El
gobierno de Cambiemos, en cambio, habiéndose hecho cargo los propios medios del
relato, se sintió con manos libres y boca suelta para decir cualquier
barbaridad. De ahí al ridículo, en semejante borrachera de impunidad, hay un
paso que se da muy fácilmente, y ya se está en la cornisa de la credibilidad, con
muy poco sentido del equilibrio.
La combinación de ambos factores,
acumulación de errores y triunfalismo desatado, llevaron al consabido estadio
de autismo en que suelen incurrir los gobiernos. El negacionismo de lo que es
evidente para cualquiera que camine la calle y la tendencia a sostener, contra
viento y marea, la lógica propia, desmintiendo desfachatadamente las evidencias
de la realidad.
Hasta cierto punto es comprensible
esa actitud negacionista: reconocer los errores cometidos no sólo impide ganar
la próxima elección, también seguir gobernando al día siguiente. Así que en
cierto sentido puede entenderse, siempre y cuando vaya acompañado de acciones
tendientes a salir de ese encierro conceptual que genera error tras error. Y eso
lleva a una estrategia de apertura, incorporando en principio nuevas ideas y,
en caso de falla, la llamada a la participación de la oposición.
En cambio, el gobierno se encapsuló
aún más en su propio credo, lo que generó aún más fallos y, además,
incoherencias. ¿Qué podía aportarle, en un último manotazo de ahogado, Pichetto
a Macri? ¿Justo Pichetto? Imposible de entender.
La fórmula del éxito
Por eso, la fórmula del éxito (F2)
debe mirarse en ese espejo para no replicar una dinámica que parece devorar en
su movimiento centrípeto a muchas administraciones. Especialmente porque, en buena
medida, también fue la causa de la derrota del 2015.
La lógica de discurso, actitudes y
compromisos que va asumiendo un gobierno progresa tejiendo una telaraña de la cual
luego resulta muy difícil escapar. Si no se mantiene una continua observancia
de cada decisión, de quienes se perjudican con ella y de sus costos; si no se piensa cada
movimiento como en una partida de ajedrez, con implicaciones en las próximas
dos o tres jugadas; si no se mantiene un equilibrio permanente entre consistencia
propia y apertura a otras miradas, aportes y consideraciones; si no se tiene
presente que en política el efecto
mariposa es una realidad incontrastable, permanentemente y sin excepciones,
entonces lenta e irremisiblemente se terminará cayendo en el embudo binario en
el que todo el que no está conmigo está contra mí.
El panorama que se tiene por
delante es muy difícil. F-1 suele recurrir a una frase: Macri apagó una economía que hay
que volver a prender. Ilustra la figura con el gesto de encender una llave de luz.
Bien, hay que tener en cuenta que Macri habrá apagado la economía, pero se
encargó de que la mayor parte del sistema energético del país recayera en las
manos del holding familiar, de sus amigos, de sus socios o de sus testaferros. Así
que en cuanto se vaya del gobierno, ¿quién tendrá la llave para encender la
luz, tanto en la generación, en el transporte y en la distribución? Y sin
energía eléctrica no se mueve nada, pero nada. Ni siquiera las otras energías (petrolífera,
gasífera, hidráulica, solar o eólica) pueden operarse sin electricidad. Tenemos
un problema grave.
Por otro lado, habrá que dar respuesta
a todos los que fueron injustamente desplazados del Estado, y que buscarán
recuperar sus puestos usurpados. A los científicos y becarios que quedaron
fuera del Conicet. A periodistas que fueron desplazados y que lucharon desde la
soledad y el desamparo de medios alternativos, en muchos casos sin compensación
económica, por el triunfo en esta elección. A los médicos y maestros que
sostuvieron sus lugares y quehaceres a puro huevo. A todos los que buscarán la
redención que se promete.
Y no sólo se hace complicado
satisfacer todas las expectativas. También hay que hacerlo de manera prolija,
cuidando las formas, ya que se está hablando de volver mejores. Hay que pensar bien las formas institucionales de
desarmar esa cueva de malandras que es la justicia federal e Inodoro Py. De reparar
a los que están siendo injustamente perseguidos, sin interrumpir los procesos
legítimos de quienes aún tienen que rendir cuentas. Y de meter presos a todos
los de esta administración que tienen explicaciones que dar, que son legión,
sin atropellamientos ni brusquedades, sin que pueda leerse como una muestra de
revanchismo.
Y además de todo esto, encender la
economía y dar trabajo, renegociar la deuda, reordenar las fuerzas productivas,
hacer funcionar a un país parado.
Es muy duro y difícil el panorama
por delante. Por eso, F2 & Troup tienen que mantener el rumbo y
trabajar todo el tiempo en ampliar el consenso. Pero especialmente su base, los
que votan, los que se entusiasman con un futuro reapropiado, tienen que tener
presente que hay que seguir trabajando en convencer cada vez más. No dar a
nadie por perdido, por gorila o cabeza de tacho que parezca. Hay que hacerse
zen en las discusiones, contar hasta mil y empezar de nuevo. Porque es en ese electorado
lábil y egoísta en donde se ceba lo peor de la reacción.
Y sobre todo, no esperar la épica
milagrosa. Está bien ir sacando las macetas de la parrilla, pero va a tomar un
tiempo limpiarla y ponerla en condiciones antes de poder disfrutar del primer
asado. Lo que cada uno tiene que tener presente es que lo que hay por delante
es un camino largo de agachar la cabeza y meterle para adelante confiando en
que todo tiene que hacerse a su tiempo y
armoniosamente y en que la
organización vence al tiempo.
Esto, en caliente y con el diario del lunes puede resultar una obviedad, pero será muy interesante ver la reacción del Sr Presidente ante los hechos consumados, esto se sabrá dentro de poco. (estas líneas son al mediodía de lunes siguiente a las PASO).
ResponderEliminarPor mi parte creo que le queda un gesto de nobleza aun (si le cabe de alguna forma) asumir como primer mandatario Argentino y comenzar una transición (con todas las falencias y consecuencias que Ud. tan bien señala) YA mismo, si éste entiende la lectura de lo que ayer ocurrió.
Aunque imagino que aún se considera "candidato" (nunca mejor las comillas), y piensa embarrar y acometer con los últimos negociados posibles para que sea mas insostenible el manejo contra las corporaciones que se heredarán indefectiblemente.
Sólo resta decir: HAGASE JUSTICIA.
Estimado Amigo, un placer leer sus líneas (siempre lo es)
Cordiales abrazos
Shigeki
Lamento reconocer que la reacción del Sr. Presidente no fue nada interesante: sigue repitiendo lo mismo, como un contestador telefónico. Y en cuanto a la nobleza, parece que en este caso no obliga; ni siquiera aplica. En cuanto a asumir como primer mandatario, hace cuatro años que estamos esperando. Y de responsabilidad hacia el futuro, no manifiesta interés en ese paradigma, ni hacia el futuro ni en ninguna otra dirección. Así que, por ahora, seguiremos a la deriva. Abrazo
Eliminarfin del día después (de las PASO) conferencias de prensa ambos (Vidal primero y Macri luego) absolutamente insolventes, sin segundas lecturas posibles, muy primario todo. Increíble el grado de negación de lo que Ud acertadamente señala:
ResponderEliminar"El negacionismo de lo que es evidente ... la tendencia a sostener, contra viento y marea, la lógica propia, desmintiendo desfachatadamente las evidencias de la realidad."
Resumen de lo que creen que ayer sucedió...
En sicología se denomina "negación sicótica", deberían tener menos couching.
El presidente sigue en campaña: se presentó con su candidato a vice, que encima es una adquisición reciente, ni siquiera es nativo de su espacio, ni de la estructura de gestión. Debería haber estado solo, o acompañado a lo sumo por su ministro de interior, responsable del comicio. Es un problema estar en manos de un talibán que solía decir que las ideologías habían muerto pero no se le ocurre correrse de la ortodoxia ideológica ni un milímetro aunque el barco se hunda; tomar alguna medida de emergencia y -si se quiere- de excepción, pero hacer algo efectivo para frenar el derrumbe. Está visto que no le importa nada, su narcisismo está por encima del país.
EliminarEsperar gestos de re conocimiento al adversario, o voluntad de allanar de alguna manera la transición a un gobierno de otro signo, es congruente con la figura de un político de estirpe, que hace movimientos que le permitan postularse nuevamente, con una meridiana expectativa de triunfo. No aplica en absoluto a Macri y al grueso de su gabinete ( con algunas excepciones), todos empresarios cuyo principal horizonte consiste en obtener las ganancias más jugosas posibles y, mejor todavía, si esto significa expropiar derechos, porque de paso son funcionales al patriciado que, aunque parasitario de los nuevos ricos, siempre dan un lustre que les fascina. Después, huyen alegremente a lugares en donde son muy difíciles de extraditar.
ResponderEliminarLo más inquietante -y que trataré en la próxima entrada de este blog- es la evidencia completamente contraria a esa voluntad de allanar el camino futuro. La sensación es la opuesta: perdido por perdido, seguir empeorando todo para dejar condiciones irremontables.
EliminarBuen día, disculpas por contaminar este blog con un link externo, pero esta nota expresa mi pensar de manera mas hábil, sobre este asunto.
ResponderEliminarhttps://www.pagina12.com.ar/211897-psicopatia-al-palo
Disculpas nuevamente, aunque lo considero pertinente
gracias
Shigeki
Prefiero no pensar el problema en términos de salud mental. Finalmente, es sólo una persona cuyo poder sobre la estructura que lo sustenta, a esta altura del partido, con semejante vacío de poder, no se explica. Es cierto que el elenco no es muy sustancial ni destaca por nada en especial, pero algunos podr{ian haber alzado la voz, y no lo hicieron. Lo cual me hace sospechar un plan más amplio y siniestro.
EliminarPermítame Carlos entonces, si no es de salud mental es mucho mas grave.
ResponderEliminarUn estúpido y canalla con poder es muy peligroso.
En este caso con el agravante que sus actitudes y declaraciones infantiles hechas por Macri hasta ahora, provocan una violencia intelectual y actitudinal peligrosa... (quizás ex profeso, para argumentar la necesidad de responder con rigor y actuar finalmente de víctima)